1º PARTE : Vacíos en la Ejecución Presupuestal de las Entidades Públicas: Puntos Críticos y Riesgos de Gestión

La ejecución presupuestaria constituye una de las fases más sensibles de la Gestión Pública, debido a que convierte los créditos presupuestarios aprobados en bienes, servicios, inversiones y resultados concretos para la ciudadanía. Sin embargo, en la práctica, numerosas entidades —de los tres niveles de gobierno— enfrentan recurrentes dificultades como retrasos, subejecución, saldos no ejecutados y observaciones derivadas de acciones de control, asociadas a los denominados “vacíos presupuestales”.

Estos vacíos se manifiestan cuando la normativa, los procedimientos administrativos, la articulación entre sistemas (presupuesto, logística, tesorería e inversión pública) o los criterios técnicos resultan insuficientes, ambiguos o desalineados con la operatividad real de las entidades, generando impactos directos en la eficiencia del gasto público.

En este marco, se presentan los principales vacíos presupuestales identificados en Gobiernos Locales, Gobiernos Regionales y Gobierno Nacional, vinculados a la fase de ejecución del gasto:


1. Debilidades en la cadena: Certificación – Compromiso – Devengado – Girado

  • Uno de los puntos críticos más recurrentes es la interpretación heterogénea del devengado, así como el registro tardío o deficiente de esta fase, generando observaciones y distorsiones en los reportes de ejecución presupuestaria institucional.
  • Asimismo, se evidencia que las certificaciones presupuestales se emiten en ocasiones con especificaciones incompletas, sin vinculación directa con un expediente técnico/logístico completo o sin documentación sustentatoria suficiente, lo cual compromete la consistencia del compromiso y el devengado, afectando la trazabilidad y el cumplimiento del gasto.

2. Desalineación entre el PIM y la programación logística (PAC / CMN)

  • Otro vacío crítico se produce por la débil articulación entre el Presupuesto Institucional Modificado (PIM) y los instrumentos de programación logística, tales como el Cuadro Multianual de Necesidades (CMN) y el Plan Anual de Contrataciones (PAC). Esta desconexión genera un escenario frecuente: partidas presupuestales con saldo disponible, pero sin procedimientos de contratación viables o programados, impidiendo ejecutar oportunamente el gasto.
  • Adicionalmente, se identifica dispersión de criterios técnicos en la gestión de modificaciones presupuestarias (habilitaciones, anulaciones y notas modificatorias), lo que incrementa los riesgos de observación por inconsistencias entre la programación presupuestaria y la ejecución real.

3. Tratamiento presupuestal crítico de obras e inversiones públicas

  • En materia de inversiones, persisten brechas derivadas de una ejecución multianual que —en la práctica— se ve limitada por cortes anuales rígidos y por restricciones operativas vinculadas a la disponibilidad del PCA, lo que genera paralizaciones, ampliaciones innecesarias y reprogramaciones por falta de financiamiento oportuno.
  • Del mismo modo, un vacío recurrente es la insuficiente articulación entre Invierte.pe y la ejecución presupuestaria, evidenciándose casos en los que no existe un registro oportuno y consistente del avance físico–financiero, ocasionando discrepancias entre el seguimiento de inversión y la ejecución institucional del gasto.


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